El cambio no se motiva, el cambio se inspira. Esto queda demostrado a lo largo de la historia. Los grandes líderes mundiales, es decir, los buenos líderes, son aquellos capaces de inspirar y por ende, capaces de generar cambio duradero.

Tener un “plan” no siempre es suficiente

En esa época no existía Internet, telefonía celular o Facebook para poder coordinar una reunión de tamaña magnitud. Adicionalmente, no se enviaron miles de invitaciones, pero aun así, la gente acudió y fue testigo del nacimiento de un gran cambio.

Poco a poco los casi 250 000 participantes estuvieron allí a tiempo, para escuchar esas palabras que luego quedaron inmortalizadas en la historia.  La capacidad de atraer tanta gente de todos los rincones del país, de todos los colores y razas, a reunirse todos juntos a la hora correcta, en el lugar correcto, requirió algo especial.

Él no era perfecto, ni tampoco el único que había sufrido durante la época “pre-derechos civiles” o que estaba en busca de un cambio significativo, además existían muchos otros oradores carismáticos, pero Martin Luther King Jr. tenía un don especial, él sabia como inspirar a la gente.

Él tenía claro que para qué el movimiento por los derechos civiles tenga éxito, sería necesario tener más gente que sólo él y sus aliados más cercanos, se requeriría más que elocuentes discursos. Para lograr un cambio real y duradero, era necesario contar con decenas de miles de ciudadanos promedio, unidos por una visión común, cambiar el país.

A las 11:00 a.m. un 28 de Agosto de 1963, Martin Luther King Jr. dio el discurso que creó el movimiento que cambió a su país para siempre:

“Yo tengo un sueño” (I have a dream).

Fue éste hombre quien con su discurso “Yo tengo un sueño” (no “Yo tengo un plan”), inspiró a su país a cambiar no sólo por el bien de la minoría, sino por el bien de todos.

Samuel tenía el éxito garantizado, ¿o no?

La meta era bastante ambiciosa. El interés público era muy alto. Los mejores expertos estaban dispuestos a contribuir. El dinero estaba disponible de inmediato.

Armado con todos los ingredientes necesarios para el éxito, a principio de los años 1900,  Samuel Pierpont Langley estaba listo para ser el primer hombre en pilotear un aeroplano. Samuel tenía a su lado las mentes más brillantes de la época, él y su equipo utilizaron los materiales más finos. La prensa los seguía por todos lados. La gente en todo el país estaba inmersa en la historia, esperando leer que Samuel había logrado su objetivo.

A unos cuantos cientos de kilómetros de distancia, Wilbur y Orville Wright estaban trabajando en su propia máquina voladora. Su pasión por volar era tan intensa, que eso inspiró el entusiasmo y compromiso de un grupo muy dedicado de gente en su pueblo natal. No había ayuda económica de parte del gobierno ni fondos privados ni cobertura de la prensa.

Ninguno de los miembros del equipo tenía estudios superiores y algunos ni siquiera tenían educación escolar completa.  Sin embargo, este equipo generó lazos muy fuertes, y juntos, en un humilde taller de bicicletas, hicieron realidad su visión.

Un 17 de Diciembre de 1903, un pequeño grupo de personas fue testigo de un hecho sin precedentes: un hombre volando, por primera vez en la historia.

Teniendo a su favor un grupo de trabajo mejor equipado, mejor educado y con fondos económicos a su disposición, Samuel estuvo persiguiendo exactamente el mismo objetivo  que los hermanos Wright, pero estos últimos fueron capaces de inspirar a aquellos a su alrededor y realmente liderar a un equipo a desarrollar una tecnología que cambió el mundo.

La nueva revolución (el gran cambio)

Ellos querían generar un gran impacto, incluso desafiar la forma en que la gente percibe la manera en la que el mundo funciona. Pero estos jóvenes revolucionarios no arrojaron piedras o tomaron las armas contra el régimen de turno. En cambio, ellos decidieron apabullar al sistema en su propio juego. Para Steve Wozniak y Steve Jobs, los co-fundadores de “Apple Computer”, el campo de batalla era el mundo de los negocios y el arma que escogieron fue el computador personal.

La revolución del computador personal empezó cuando Wozniak creó el “Apple I”. En esa época el computador era visto principalmente  como una herramienta para los negocios. Los computadores eran muy complicados de usar y muy caros para la gente promedio. Sin embargo eso cambió, Wozniak, un hombre que no estaba motivado por el dinero, tenía en la mira un propósito más noble para esta tecnología.

Él vio al computador personal como el medio para que la persona común derrote a una corporación. Si es que él pudiese encontrar la manera de hacer llegar este dispositivo a las manos de la gente, el computador le daría a casi cualquiera la habilidad para ejecutar muchas de las mismas funciones que sólo las grandes empresas hasta ese momento eran capaces de ejecutar.

A diferencia de su competencia “Apple” ha desafiado exitosamente la forma convencional de pensar dentro de la industria del computador, la industria de los pequeños dispositivos electrónicos, la industria de la música, la industria de la telefonía celular y la industria del entretenimiento.

Wozniak y Jobs no fueron los únicos que participaron en esta revolución, tampoco fueron los mejores hombres de negocios de la época, sin embargo, “Apple” ha sido capaz de repetir su patrón una y otra vez. Y la razón es simple, “Apple” inspira.

Pasion e Inspiracion - Grandes Lideres Inspiran - Simon Sinek

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El Secreto de como los Grandes Líderes inspiran

¿Qué  tienen en común estas historias? ¿Por qué aún ante condiciones adversas los protagonistas de dichas historias lograron sus objetivos? ¿Por qué todos ellos son reconocidos hasta la actualidad como grandes líderes?

Martin Luther King, los hermanos Wright y Apple, todos empiezan con el “Por qué”, es decir, ellos son capaces de hacernos ver un futuro que aún no existe. Ellos son capaces de explicar y hacer entender su propósito, causa o creencia, y con ello inspirar a las personas que toman ese propósito, causa o creencia como propio y por ende tomar acción y generar cambio. La idea no es motivar a la gente, la idea es inspirar a la gente ya motivada.

Estas tres historias son reales, son adaptaciones y traducciones libres tomadas del libro “Start With Why” por Simon Sinek. Este libro explica la teoría de como empezando con el “Por qué” es posible inspirar acción.

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(Nota: Foto tomada de Wikipedia)

Por favor cuéntame en la sección de comentarios tu experiencia. ¿Trabajas para alguien que te inspira? ¿Qué es aquello que te motiva o inspira a hacer lo que haces? ¿Tienes ejemplos de otras grandes líderes que te gustaría compartir con nosotros?

Gracias y hasta la próxima!

Gonzalo

“Aquellos locos que creen que son capaces de cambiar el mundo son aquellos que lo hacen”