Hacer cambiar (influenciar) la forma de pensar a otras personas, es una tarea muy complicada, especialmente si deseas hacerlo sin ofenderles o generarles resentimiento. Si deseas convencer o influenciar a otras personas, seguir los siguientes principios ayudará de manera increíble.

Principio #1: Empieza con un elogio y apreciación honesta.

Un elogio o apreciación sincera ayuda a sobrellevar una critica así como la anestesia ayuda con el dolor cuando vamos al dentista. La próxima vez que necesites decir algo que no será del total agrado de la otra persona, piensa primero en un elogio relacionado con el tema del que deseas hablar. Cambiar la costumbre de hablar principalmente sobre lo negativo es difícil pero no imposible.

Principio #2: Has notar los errores de la otra persona en forma indirecta.

Deja de utilizar la palabra “pero” y reemplázala por la palabra “y”.

Combina este principio con el principio anterior. Por ejemplo si tu hijo trajo buenas notas en historia pero no en matemática (y eso te preocupa) dile algo como: “muy bien hijo, te felicito por tus excelentes notas en historia y si te esfuerzas un poco más estoy seguro que tus notas en matemática mejorarán”. Nota como al cambiar la “y” por “pero” toda la primera frase (el elogio) pierde su significado y fuerza.

Principio #3: Habla acerca de tus propios errores antes de criticar a la otra persona.

A nadie le gusta que nos digan que lo que estamos haciendo esta mal. Eso afecta nuestra autoestima directamente.

Si tienes que hacer notar a alguien su error, la mejor forma de hacerlo es empezando por mostrarle que tú también cometes errores (es mejor si cuentas alguna experiencia propia cuanto tú cometiste el mismo error o uno similar), así la otra persona no pensará que te sientes superior a ella y además esto te permitirá cambiar el tono de la conversación.

Principio #4: Haz preguntas en lugar de dar ordenes directas.

La mayoría de personas prefiere tomar decisiones que recibir órdenes. Analiza esto en tu caso, ¿prefieres seguir una orden que alguien te da? O ¿prefieres ser parte de la decisión? Seguramente tu respuesta es similar a la de la mayoría, es decir, ser parte de la solución. Si logras hacerle sentir a la otra persona que ella es parte de la decisión, ella ejecutara la tarea con mejor predisposición.

Principio #5: Permite que la otra persona “guarde las apariencias”.

A nadie le gusta quedar en ridículo, si está en tu poder evitar esta situación para alguien, no lo pienses dos veces, ¡hazlo! Por ejemplo, si tienes que amonestar a alguien, ¡hazlo en privado!

Principio #6: Elogia las pequeñas mejoras y elogia todas las mejoras.

Parte de nuestra naturaleza humana nos hace necesitar aprecio y reconocimiento, esto se da con mayor intensidad en algunas personas que en otras pero todos lo necesitamos. Esto viene desde las épocas más antiguas del ser humano y dudo mucho que vaya a cambiar.

¿Alguna vez te quejarías por qué alguien te dice que estás haciendo un buen trabajo? No lo creo.

Recuerdo cuando estaba dictando clases en la universidad (fui profesor a tiempo parcial), un alumno me comentó que no le gustaba el contenido de mi curso y que le era muy difícil estudiarlo, por ende, estaba seguro que no aprobaría.

Para ayudarlo a cambiar esa percepción, empecé a hacerle ver su progreso, aún las pequeñas mejoras. Eventualmente aprobó el curso con la nota mínima y me agradeció por la ayuda.

Principio #7: Dale a la otra persona una reputación a su altura.

Por ejemplo, si sabes que una persona es normalmente puntual, pero por algún motivo sospechas que llegara tarde a tu reunión, podrías cambiar una frase de sospecha directa por algo como esto: “Temo que algunas personas llegaran tarde a nuestra siguiente reunión, obviamente eso no aplica a ti, yo se que tú eres una persona puntual”. ¿Crees que esa persona llegará tarde o que tratará de vivir la reputación que acabas de confirmarle?

Principio #8: Anima y alienta. Haz que la falla parezca fácil de corregir.

Todos cometemos errores, fallar es parte de nuestro intento de cambiar, mejorar o descubrir algo nuevo. No castigues la falla, alienta la mejora.

Principio #9: Haz que la otra persona se sienta feliz de seguir tu sugerencia.

La forma de lograrlo es concentrándote en los beneficios que la otra persona ganará si hace lo que tú dices. No pienses en lo más mínimo en los beneficios para ti. Por ejemplo, si necesitas que un integrante de tu equipo trabaje “horas extras” (sobre tiempo) para poder terminar un proyecto, podrías cambiar una orden directa por algo como: “Si puedes ayudarnos a terminar este proyecto poniendo un esfuerzo extra ahora, al terminar el proyecto podrás tomar tiempo libre y disfrutar de un fin de semana largo con tu familia. Además, tu reputación con el cliente crecerá “.

El desafío (practicar hábitos para hacer cambiar a las personas)

Ahora es tu turno, durante los próximos 7 días por lo menos una vez al día práctica por lo menos 3 de estos hábitos.

Te aseguro que no será tan fácil como parece.

Cuéntanos en los comentarios tu experiencia. ¿Conoces otros hábitos que quisieras recomendar?

(Click aquí para ver la lista de artículos completa)

*Nota: Este artículo utiliza como referencia los principios mencionados en el articulo “Como Influenciar Personas y Ganar Amigos”  (Click aquí para ver el articulo completo) sobre la base del libro del mismo nombre por Dale Carnegie. Puedes encontrar información acerca del autor y sus libros (en Inglés) en www.dalecarnegie.com/about-us/dale-carnegie-books/

Gracias y hasta la próxima!

Gonzalo

“Aquellos locos que creen que son capaces de cambiar el mundo son aquellos que lo hacen”